Hace… no sé cuánto tiempo que no me dejaba la barba. Pensé que era bueno terminar un año tan especial -tanto premio, tanto reconocimiento profesional, tanto reencuentro- con un aspecto diferente. Se dice que los cambios externos son reflejos de los cambios internos. ¿Habrá alguna posibilidad de que lo contario también sea verdad, de cambiar nuestra alma sólo con vernos diferentes ante el espejo?.
Thornton Wilder, en su libro Los Idus de Marzo, aseguró que uno termina convirtiéndose en lo que los demás piensan de uno. La aseveración es triste, casi drástica: uno es, entonces, solamente un reflejo de las ideas ajenas. Me pregunto si no será a la inversa, si no es que, en realidad, todo lo exterior nos refleja. De ser así: ¿cambiando nosotros podemos cambiar lo que nos rodea?
Thornton Wilder, en su libro Los Idus de Marzo, aseguró que uno termina convirtiéndose en lo que los demás piensan de uno. La aseveración es triste, casi drástica: uno es, entonces, solamente un reflejo de las ideas ajenas. Me pregunto si no será a la inversa, si no es que, en realidad, todo lo exterior nos refleja. De ser así: ¿cambiando nosotros podemos cambiar lo que nos rodea?
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